La adopción en México es el acto jurídico mediante el cual se confiere al adoptado la situación de hijo del o de los adoptantes y a éstos, los deberes y derechos inherentes a la relación paterno-filial.

En México, las adopciones son reguladas, entre otras, por las oficinas estatales del DIF y los Comités Estales de Adopción, y se realizan de acuerdo a la legislación civil de cada Estado.

El Código Civil Federal establece lo siguiente:

Una persona puede adoptar cuando sea mayor de 25 años, libre de matrimonio, en pleno ejercicio de sus derechos, se podrá adoptar a uno o más menores o a un incapacitado, aun cuando este sea mayor de edad, siempre que el adoptante tenga diecisiete años más que el adoptado y que acredite además:

  • Que tiene medios bastantes para proveer a la subsistencia, la educación y el cuidado de la persona que trata de adoptarse, como hijo propio, según las circunstancias de la persona que trata de adoptar;
  • Que la adopción es benéfica para la persona que trata de adoptarse, atendiendo al interés superior de la misma; y
  • Que el adoptante es persona apta y adecuada para adoptar.

Cuando circunstancias especiales lo aconsejen, el juez podrá autorizar la adopción de dos o más incapacitados o de menores e incapacitados simultáneamente.

Los cónyuges o concubinos podrán adoptar, cuando los dos estén conformes en considerar al adoptado como hijo y aunque sólo uno de los cónyuges o concubinos cumpla el requisito de la edad a que se refiere lo mencionado anteriormente, pero siempre y cuando la diferencia de edad entre cualquiera de los adoptantes y el adoptado sea de diecisiete años cuando menos. Se deberán acreditar además los requisitos previstos anteriormente.

El Código Civil Federal nos señala dos tipos de adopción:

  1. Adopción plena; y
  2. Adopción internacional.

Adopción plena:

Es aquella en la cual el adoptado se equipara al hijo consanguíneo para todos los efectos legales, incluyendo los impedimentos de matrimonio. El adoptado tiene en la familia del o los adoptantes los mismos derechos, deberes y obligaciones del hijo consanguíneo y debe llevar los apellidos del adoptante o adoptantes.

La adopción plena extingue la filiación preexistente entre el adoptado y sus progenitores y el parentesco con las familias de éstos, salvo para los impedimentos de matrimonio. En el supuesto de que el adoptante esté casado con alguno de los progenitores del adoptado no se extinguirán los derechos, obligaciones y demás consecuencias jurídicas que resultan de la filiación consanguínea.

La adopción plena es irrevocable.

Para que la adopción plena pueda tener efectos, el padre o madre del menor que se pretende adoptar deberá otorgar su consentimiento, salvo que exista al respecto declaración judicial de abandono.

Tratándose de la adopción plena, el Registro Civil se abstendrá de proporcionar información sobre los antecedentes de la familia de origen del adoptado, excepto en los casos siguientes y contando con autorización judicial:

  1. Para efectos de impedimento para contraer matrimonio; y
  2. Cuando el adoptado desee conocer sus antecedentes familiares, siempre y cuando sea mayor de edad, si fuere menor de edad se requerirá el consentimiento de los adoptantes.

Cabe mencionar, que las personas que tengan vínculo de parentesco consanguíneo con el menor o incapaz no podrán solicitar la adopción plena.

Adopción Internacional:

Es la promovida por ciudadanos de otros países, con residencia habitual fuera del territorio nacional; y tiene como objeto incorporar, en una familia, a un menor que no puede encontrar una familia en su propio país de origen. Esta adopción se regirá por los tratados internacionales suscritos y ratificados por México y, en lo conducente, por las disposiciones del Código Civil Federal. Las adopciones internacionales siempre serán plenas.

Las actas de adopción.

Dictada la resolución judicial definitiva que autorice la adopción, el Juez deberá de remitir dentro del término de ocho días, copia certificada de las diligencias al Juez del Registro Civil que corresponda, a fin de que, con la comparecencia del adoptante, se levante el acta correspondiente.

En la adopción plena se levantará un acta como si fuera de nacimiento, en los mismos términos que la que se expide para los hijos consanguíneos.

Fuente de información.

http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/2_090318.pdf
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