Andrés Manuel López Obrador – Hoy informaremos sobre algo de suma importancia, en el propósito de acabar con la corrupción y la impunidad y que han sido el principal problema de México, sobre todo en el periodo neoliberal. 
– Nada ha dañado más a México que la deshonestidad, la corrupción política. Esas son las causas principales de la desigualdad económica, social, de la inseguridad y de la violencia. La corrupción aparejada de la impunidad, son el cáncer de México. 
– Celebramos, que ayer en el Senado de la República, se aprobó la reforma al artículo 108 constitucional, para que el Presidente en funciones, pueda ser juzgado por hechos de corrupción. 
 – Esto es un gran avance para el país; los conservadores ya no podrán dar marcha atrás. Se trata de un paso adelante en la cuarta transformación de la vida pública del país. Son hechos, no palabras. Se acaba con la impunidad constitucional. De aprobarse en la Cámara de Diputados y en los congresos locales, también se podrá juzgar por delitos tipificados como graves: los electorales o robo de combustibles, por ejemplo. 
Los Senadores agregaron a nuestra iniciativa, que también pueda juzgarse a integrantes del Poder Legislativo. Esperamos que al llegar a la Cámara de Diputados, se incluya a los Gobernadores de los Estados. 
Acabaremos con la corrupción y la impunidad, principales problemas de México, causa de la desigualdad económica y social; de la violencia e inseguridad. 
– Esto no era posible desde la constitución de 1824. En esa época se podía juzgar al presidente, por cohecho o soborno, que son el equivalente a la corrupción. 
– Posteriormente, en las constituciones centralistas, conservadoras, de 1836 y 1843, se eliminó por completo y se le dió impunidad al presidente. 
– Ya en la constitución de 1857, se establece que se podía juzgar al presidente, por delitos electorales y por traición a la patria, pero no por corrupción.  
– Y en la constitución de 1917, la actual, no estaba que se juzgue al presidente por corrupción y se quita, que se podía juzgar al presidente por delitos electorales; esto dió paso al régimen presidencialista por completo. 
– Ahora, con la reforma del artículo 108, se puede juzgar al presidente en funciones por: corrupción, delitos electorales y otros delitos. 

Share This